El imperio de la IA
El imperio de la IA. Sam Altman y su carrera por dominar el mundo es el resultado del minucioso y exaustivo trabajo de investigación realizado por Karen Hao en estos últimos años. Hao, reconocida periodista especializada en tecnología y ética de la IA, nos guía a través de un viaje que va desde los laboratorios de Silicon Valley hasta las calles de ciudades en vía de desarrollo en el “Sur Global”, donde la IA ya está dejando su huella. El imperio de la IA no es solo una crónica técnica sobre algoritmos. Es una disección política y económica de cómo la inteligencia artificial está replicando las estructuras de poder del colonialismo tradicional. El libro reconstruye los primeros años de OpenAI, fundada como organización sin ánimo de lucro con figuras como Elon Musk entre sus impulsores, y con la promesa de ser un antagonista ético frente a otras multinacionales. Muy pronto, sin embargo, esa estructura cambia: la organización crea una entidad con fines de lucro, busca grandes rondas de financiación y se alinea con gigantes como Microsoft, comprometiendo su independencia original. Durante ese proceso, desaparecen las promesas de transparencia y de apertura (código abierto, investigación abierta) y se imponen la estrategia de “caja negra” y el secretismo empresarial.
Hao retrata a Altman como un manipulador y un mentiroso, de hecho altos ejecutivos como Mira Murati o Ilya Sutskever lo acusan de decir cosas distintas a distintas personas, de socavar a su propio equipo y de fomentar lealtades personales por encima de estructuras claras de gobierno. El clímax de esa dinámica es la crisis de la junta de noviembre de 2023, cuando el consejo lo destituye alegando que “no fue consistentemente sincero”.
Otra aportación importante del libro es el concepto de “capitalismo de desastre” aplicado a la industria de la IA. El auge de los modelos generativos ha creado una demanda enorme de tareas de bajo salario pero alto coste humano: etiquetar datos, moderar contenidos violentos o traumáticos, detectar sesgos, probar salidas de los modelos, etc. Para reducir costes, las grandes empresas externalizan estas tareas a países en crisis económica, donde hay personas educadas, con buena conexión a internet y dispuestas a trabajar por una fracción del salario de un país rico. El caso de Kenia, donde moderadores de contenido trabajaron para grandes plataformas soportando material extremadamente dañino por salarios muy bajos, es uno de los ejemplos más citados.
La fórmula del imperio
Hacia el final del libro, Hao sintetiza lo que llama la “fórmula para el imperio” de la IA:
- Una misión grandiosa y ambigua (“beneficiar a toda la humanidad”, “desarrollar la AGI segura”) que permite reinterpretarse según convenga.
- La centralización de talento, capital y datos mediante esa misión, atrayendo a quienes desean estar “donde ocurre el futuro”.
- La explotación sistemática de externalidades: costes laborales ocultos, impactos medioambientales trasladados a otros territorios, precarización de comunidades vulnerables.
- La construcción de una narrativa moral de “nosotros somos los buenos” que neutraliza críticas y justifica la captura regulatoria.
Conclusión
En las casi 700 páginas que componen el libro, Karen Hao ha realizado un analisis claro, profundo y exacto sobre como unas pocas empresas lideradas por un puñado de ególatras sin ética ni principios están poniendo en jaque el futuro de toda la humanidad. Una denuncia social sobre la carrera tecnológica actual y sus implicaciones para el futuro de la democracia, del trabajo y del planeta.